Licenciatura de la Escuela Hospitalaria del HHHA: Un Homenaje a la Perseverancia y la Esperanza
- Unidad Humanización

- hace 3 días
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El Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena celebró una emotiva ceremonia de licenciatura de la Escuela Hospitalaria, en la que se graduaron estudiantes de niveles de Kinder, Octavo básico y Cuarto Medio. La jornada, marcada por la emoción y el reconocimiento, reunió a autoridades hospitalarias, educativas, apoderados y a un grupo muy especial de estudiantes que, a pesar de las adversidades, han logrado cumplir un importante hito académico.
El evento contó con la presencia del subdirector médico, Dr. Camilo Henríquez, quien en su discurso destacó la trascendencia de esta ceremonia. «Hoy no es una ceremonia más, celebramos logros que van más allá de las notas y evaluaciones. Celebramos la perseverancia, la resiliencia y el valor de la educación como un derecho que no se suspende frente a la adversidad», afirmó recordando los más de 22 años de historia de la Escuela Hospitalaria, que desde 2001 ha garantizado el acceso a la educación para los niños y jóvenes que, por su salud, deben interrumpir su enseñanza tradicional.
La escuela, pionera en Chile, ha sido un faro de esperanza para cientos de estudiantes que, en medio de su hospitalización o tratamiento, han podido seguir aprendiendo en aulas adaptadas, en salas de hospitalización o incluso en sus hogares. “La educación aquí se vive de una manera especial, más allá de lo académico. Ofrecemos contención, humanidad y educación emocional. Este enfoque integral ha permitido que nuestros estudiantes no sólo logren un avance académico, sino también personal”, señaló Angélica Espinoza, directora de la Escuela Hospitalaria.
Un total de 50 estudiantes de diversas modalidades de atención, que incluyen hospitalización, educación domiciliaria y aulas adaptadas, recibieron sus diplomas. Muchos de ellos reanudaron sus estudios en la educación regular, lo que pone en evidencia la resiliencia de estos jóvenes.
Entre los testimonios más conmovedores, destacó el discurso de Albert González, apoderado de uno de los estudiantes quien, en representación de las familias, expresó su gratitud a los docentes por su dedicación y cariño. «La escuela comprendió nuestras realidades, nuestros diagnósticos, pero nunca los transformó en límites. Aquí encontramos un lugar que nos abrazó, que nos dio esperanza», señaló emocionado.
El subdirector médico, también dedicó un mensaje de reconocimiento a las familias. «Hoy celebramos también a los padres, quienes han sido un pilar fundamental para el éxito de estos estudiantes. Este logro es tan suyo como de los estudiantes y de los docentes que día a día entregan lo mejor de sí», concluyó.
En una ceremonia llena de emociones, los graduados, algunos de los cuales habían enfrentado largos períodos de hospitalización o tratamiento, se despidieron de esta etapa con la mirada puesta en el futuro. “Lo único que nos separa de ser una familia son los lazos sanguíneos”, expresó Martín, uno de los estudiantes de cuarto medio, quien con su valiente testimonio sintetizó el espíritu de esta comunidad educativa: un lugar donde la adversidad se convierte en un impulso para seguir adelante.
Finalmente, el Dr. Henríquez dijo que «como hospital, estamos orgullosos de contar con una Escuela Hospitalaria que promueve una educación integral, inclusiva y humana. Seguiremos trabajando para fortalecer esta noble causa, porque enseñar también es cuidar».





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