
El Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena llevó a cabo una emotiva ceremonia de duelo perinatal en el Cementerio General de Temuco, específicamente en el patio 10, donde se reunieron familias y profesionales de la salud para honrar la memoria de los bebés que no llegaron a nacer.
Durante la actividad, se construyeron recuerdos junto a cada familia escribiendo un mensaje para su bebé en un banderín que representa su memoria y amor. En la oportunidad también se entregó un recuerdo de la figura de un colibrí, que en diferentes culturas representa sanación, adaptación, alegría. Es un mensajero de amor ya que cuenta la leyenda que “Cuando en un jardín aparece un colibrí, nos viene a contar que las almas de los que amamos están bien”.
La Dra. María Isabel Toledo, encargada de la Unidad de Acompañamiento Espiritual del Hospital, expresó que “como equipo de salud queremos acompañar a las familias y honrar la memoria de sus bebés. Son vidas únicas y especiales, que transformaron otras vidas, incluidas las nuestras. Es fundamental para nosotros reconocer el dolor que enfrentan las familias en estos momentos. A través de esta ceremonia, queremos acompañarlos en su proceso de duelo y ofrecerles un espacio donde puedan recordar a sus pequeños”.
Agregó que “Como equipo de salud, renovamos nuestro compromiso de seguir construyendo una salud más humanizada, que cuida con calidez y compasión, que acoge y acompaña. Vamos a seguir contribuyendo para tener una sociedad que reconozca la pérdida perinatal, la valide, y no la silencie, para que sea un duelo que, si se desea, se comparta, aceptando los sentimientos experimentados, todos, como únicos y diferentes, sin juzgarlos”.

Patricia Cifuentes, quien asistió por segundo año consecutivo, compartió su experiencia: “Es algo muy reconfortante. A pesar de la pérdida, que nunca se olvida, se lleva en el corazón. Perdí una pequeñita de siete meses de gestación. El hospital me dio muchas facilidades y contención. Estoy muy agradecida de todo el equipo humano. Todos los años trato de venir para hacerle una conmemoración a mi pequeña. La ceremonia es muy reparadora: “Ayuda a que uno mantenga en la memoria otra perspectiva de lo que fue la vida o la no vida de este ser humano. A menudo callamos, pero estos momentos dan la oportunidad de expresar lo que sentimos, escribiéndole un mensaje que es tan emotivo e íntimo, porque es personal, es entre yo y mi hija, que se llama Marion Esperanza”.
Carol Erices, matrona del Departamento de Humanización, también destacó la relevancia de esta ceremonia en el marco de la Ley Dominga: “Con la implementación de la Ley Dominga y su Protocolo de Duelo Perinatal, no sólo se establece un marco de atención integral que abarca el apoyo médico y emocional, sino que también fomenta la capacitación de los profesionales de la salud para brindar un acompañamiento sensible y respetuoso. Es crucial crear espacios donde las familias puedan recordar a sus pequeños y recibir el apoyo que necesitan en este difícil proceso. Al visibilizar el duelo perinatal, estamos promoviendo una cultura de empatía y comprensión, asegurando que ninguna familia atraviese esta experiencia sola.”
Esta ceremonia no solo representa un acto de recuerdo, sino también un llamado a la importancia de hablar abiertamente sobre el duelo, permitiendo que las familias se sientan acompañadas en su dolor y encuentren caminos hacia la sanación. La iniciativa del Hospital de Temuco busca generar conciencia y apoyo, promoviendo la participación de la comunidad y el personal médico para resaltar importancia de visibilizar el duelo perinatal, un tema que a menudo se silencia.
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