Este 05 de noviembre, Día Internacional del Clown, el voluntariado Pintasonrisas clown celebra su importante labor en la ciudad de Temuco, donde un grupo de payasos terapéuticos y sociales trabaja en la humanización de los espacios hospitalarios y comunitarios. En su misión de acompañar emocionalmente a los pacientes y sus familias, este grupo de voluntarios ofrece un valioso apoyo a través de la risoterapia y el arte del clown, contribuyendo a aliviar el trauma post hospitalización y a mejorar la salud física, emocional y mental de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad en el ámbito hospitalario.
En Temuco, Pintasonrisas clown nació hace 8 años, con el objetivo de ofrecer acompañamiento terapéutico y social a niños, niñas, adolescentes, adultos y familias en hospitales y otros centros de salud de la región. A lo largo de este tiempo, la organización ha crecido hasta contar con 21 payasos terapéuticos, todos voluntarios, que se capacitan en distintas áreas relacionadas con la salud emocional y el clown. Este entrenamiento, de un año, les permite brindar una atención integral que complementa el tratamiento médico convencional, ayudando a resignificar las experiencias de los pacientes y creando un ambiente más cálido y esperanzador en los recintos hospitalarios.

El Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena de Temuco, es pionero en contar con una dupla institucional estable de payasos terapéuticos lo que permite que dos payasas formen parte del equipo diario del hospital, brindando apoyo constante tanto a los pacientes hospitalizados como a aquellos que asisten de manera ambulatoria. Sus intervenciones también se extienden a las familias de los pacientes, los acompañantes y el personal de salud, creando un espacio de relajación y distensión en el ambiente hospitalario.
En tanto, el trabajo de los voluntarios y voluntarias clown no sólo está dirigido a los pacientes, sino también al equipo clínico y administrativo del hospital. Los profesionales de la salud, sometidos a altos niveles de estrés y carga laboral, encuentran en las intervenciones de los payasos una manera de aliviar tensiones y fortalecer su bienestar emocional, lo que favorece una mejor atención a los pacientes.
Cada voluntario de Pintasonrisas clown pasa por un riguroso proceso de selección y formación, que incluye un año de preparación para asegurar que su trabajo sea efectivo y adecuado en el entorno hospitalario. Este compromiso, que combina profesionalismo y vocación, es lo que ha permitido que el voluntariado gane el reconocimiento tanto de los pacientes como del personal médico y administrativo.
El Día Internacional del Clown es una oportunidad para reflexionar sobre el impacto positivo que los payasos terapéuticos tienen en la salud emocional y mental de las personas. La labor de Pintasonrisas clown en el Hospital HHH de Temuco es un claro ejemplo de cómo el arte del clown y la risoterapia no sólo pueden aliviar el dolor, sino también promover la sanación y el bienestar en entornos donde la esperanza y la alegría son a menudo difíciles de encontrar.
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